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UN POLVO MAGICO
Orlando Bloom, un actor que se ha hecho famoso por el señor de los anillos en su papel de Legolas, es buena persona, amable, pero un salvaje a veces. Todo pasó en uno de esos bares de Hollywood, en el que fue a pasar el rato, y, quizás, encontrar algún rollo. Por ahí iban casi todos los famosos cuando no estaban rodando, y cuando entró vio a Brad Pitt, estuvo hablando un rato con él de su nueva película y tomando unas copas, hasta que ya Brad se fue. Pero Orlando siguió ahí, aburrido, solo pero sin ganas de irse de allí. No pasaron ni cinco minutos cuando entraron por la puerta Drew Fuller y Matt Damon, riendo y hablando de tías, y se sentaron junto a Orlando - Que, Orlando, ¿emborrachándote otra vez? - dijo Damon medio borracho - Solo fue una vez, y además tu si que estas bien - Yo solo estoy un poquito ebrio, pero nada mas, y dejarme, me tengo que ir, que he quedado con un par de tías... - Pues vete - dijo Drew ya cansado, pero sobrio, no como su amigo Damon se fue por la puerta sin decir nada mas - Dios, cuando se emborracha no le aguanto - Pero si te reías con él - dijo Orlando - Pero para seguirle la corriente. Hablaron un rato también de películas, y se tomaron 2 cervezas. Al cabo de un rato le pregunto que de que hablaba con Matt, y Drew dijo que de tías, aunque no le gustaba hablar de eso. - ¿Por que? - No es que me guste mucho - ¿Las tías? - Vale, soy gay, pero no se lo digas a nadie - respondió Drew por lo bajo De repente, Orlando se puso caliente, ya lo había hecho antes con dos tíos, pero antes de ser famoso y ellos tampoco lo eran - No me importa, acepto todo, ¿porque no me lo cuentas en un sitio mas intimo?, vamos a mi casa, ahora mismo estoy en una de una amiga porque he venido solo 5 días - Bueno, venga Salieron fuera y cogieron el coche de Orlando, bastante grande y bueno, y después de 10 minutos llegaron a la casa, no muy grande, comparada con las demás de por allí. - ¿No le importara a tu amiga? - No, hoy esta todo el día fuera Entraron y Orlando le pidió que se acomodara, y le trajo unas cervezas. Empezaron a hablar: - No sabía que eras gay, ni me lo imaginaba, además, ¿muchas noches no quedas con tías? - Que va, todos tíos, os engaño, jeje, aunque ninguno es muy guapo, ni esta tan bueno como tú - dijo en tono de broma - Si te molesta que te haya dicho esto lo siento - No, me gusta, si te soy sincero, yo soy bisexual - ¿Lo dices en serio? - Si Drew, al instante, le beso, sin decir nada - Nunca me habían besado así de bien - dijo Orlando y le quito la camiseta que Drew llevaba Drew hizo lo mismo y se bajaron los dos los pantalones mientras seguían besándose, al final los dos quedaron en calzoncillos, con unas pollas durísimas en erección, aunque la de Orlando era mas grande. Se bajaron los calzones y primero se la chupo Orlando a Drew, muy bien y con mucha fuerza, haciéndole gemir muchísimo, hasta que se corrió y Orlando se trago todo, hasta la última gota - Ahora me toca a mi - y Drew se agacho y tumbo a Orlando y empezó por todo el cuerpo, por la cara, el tórax, y al final llego a la polla, enorme y gorda, que chupo con ganas pero haciendo disfrutar, no llego a correrse, pero a punto estuvo. A continuación Drew se puso a cuatro patas y Orlando, con la polla a punto de estallar, se la metió una y otra vez, pero antes habiendo chupado un poco el culito prieto y bueno de Drew. Ya se corrió dentro, y Drew sintió la leche caliente, después cambiaron y Drew se la metió a Orlando. Terminaron exhaustos pero desahogados y se despidieron hasta que otro día volvieran a quedar, para volverlo a hacer, esta vez mejor. |
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